Marvis y Dayana no solo comparten un proyecto: comparten una historia construida entre países, barras, hoteles y una amistad que maduró durante ocho años hasta convertirse en negocio. Marvis viene de la industria hostelera. Lleva más de 12 años trabajando en el sector en el Caribe, Latinoamérica, el norte de Europa y el sur de España. Dayana, en cambio, aprendió sobre la industria en Estados Unidos, donde conoció la cultura mexicana y el mundo del tequila, antes de volver a España, estudiar en la universidad y trabajar en banca. Se conocieron en Suecia, trabajando en un hotel. Desde entonces, siempre dijeron: algún día haremos algo juntas. Y ese día llegó.
“Atrevido nace de la pasión que tenemos por esta industria, por las personas. La hostelería es humanidad”, dice Marvis. Durante cuatro meses hicieron encuestas, sesiones de brainstorming y análisis de lo que les gustaba —y lo que no— de una coctelería. Querían crear el lugar al que ellas mismas querrían ir. “Queríamos algo que, al escucharlo, ya se sintiera la fuerza que hay detrás”, explica Dayana. Y así nació Atrevido.
Desde que cruzas la puerta, se nota: la barra está pensada, seleccionada y curada al detalle. Con un estilo escandi-boho, logra un equilibrio perfecto entre minimalismo y calidez, reflejado también en su trabajo con ginebras de origen nórdico. Atrevido es una de las pocas coctelerías de autor en Chamberí con una clara apuesta por los destilados de agave. “El 90% de nuestros cócteles son con destilados de agave”, cuenta Marvis. “Nos interesan porque tienen historia, identidad, profundidad de sabor y textura. Son una base increíble para crear.” Venir a Atrevido es decir sí a lo desconocido y dejarse guiar por la barra “Queríamos productos atrevidos, de calidad y todavía poco conocidos. Y qué mejor que los destilados de agave.” Crear cultura del agave en Ponzano Uno de los mayores retos ha sido introducir el mundo del tequila y el mezcal en una zona donde no era habitual encontrarlos en coctelería. “Estamos haciendo un trabajo muy fuerte con nuestro equipo y con la forma de explicar la carta”, dice Marvis. “La fidelización ha sido increíble. La gente vuelve porque se siente acompañada en la experiencia.” Dayana añade: “La aceptación ha sido mejor de lo que imaginábamos. Nuestro público es mayoritariamente español, pero también tenemos americanos, franceses y japoneses. Y todos vienen abiertos a probar algo diferente.” Trabajar juntas no ha sido solo un sueño cumplido, también ha sido un ejercicio constante de profesionalismo, límites y crecimiento.
“Lo más complicado ha sido mantener la línea entre lo profesional y lo que significa ser mujer en esta sociedad”, dice Marvis. “Que nos respeten, que nos tomen en serio. Cuando lo entienden, van a muerte con nosotras.” Dayana coincide: “El mayor reto es lograr ese ‘wow’ en el cliente. Parece fácil, pero no lo es. Y como mujer, a veces estás en espacios muy masculinos donde sientes que tienes que demostrar más, ir un paso adelante. Pero cada vez hay más hueco para nosotras. Y nosotras nos hemos hecho ese espacio.” Si tuvieran que definirse con un cóctel: Marvis es La Atrevida: NODO, maracuyá, Passoã, lima y sirope de banana. Dulce, libre, sociable… y sorprendente. Dayana es una Mezcalita: piña, mezcal y licor de humo. Carácter, profundidad y presencia.
Para Marvis, ser una mujer chingona es creer en ti, tener la autoestima alta y seguir adelante. “Las mujeres somos creadoras, valientes, tenemos la fuerza para todo lo que queramos crear.” Para Dayana, ser mujer ya es algo especial. “Hay que aprovechar ese poder creador espectacular.” Y así, entre agave, música, atención al detalle y una barra pensada desde la experiencia, Marvis y Dayana no solo han abierto una coctelería: han creado un espacio donde atreverse es la norma y donde el liderazgo femenino se vive, se bebe y se siente.