Un bufet mexicano hecho pormujeres chingonas

Un bufet mexicano hecho por mujeres chingonas

CARLA Y ATENEA

Fundadoras.

Salir a comer mexicano en Madrid ya no es solo pedir tres tacos del mismo guiso. La Cochinita Loca rompió esa lógica y construyó algo distinto: un bufet mexicano donde el comensal no se limita, explora, descubre y se enamora de una gastronomía que va mucho más allá del estereotipo. Hoy, ese concepto se ha convertido en un pequeño imperio: cinco locales en Madrid y uno más en Jerez de la Frontera. Pero detrás de ese crecimiento hay algo aún más potente: dos mujeres que emigraron, resistieron y construyeron un espacio que sabe a México y huele a valentía. “Queríamos que la gente probara México sin limitarse. Que conocieran qué es un huarache, qué es una torta, qué es realmente nuestra gastronomía.”

UN CONCEPTO NACIDO DE LA NOSTALGIA

La idea no nació de un estudio de mercado, sino de una emoción: la nostalgia. Atenea llegó de México y sentía que la oferta era reducida, repetitiva y cara. El taco era protagonista, sí, pero el resto de la cocina mexicana estaba ausente. “Veíamos que solamente te vendían un taquito, y a veces los tres del mismo guiso. Y México es muchísimo más.” Así nació la idea del bufet: un espacio donde el cliente pudiera probar sin miedo, sin limitarse por el precio, sin quedarse con la duda de qué sabe un esquite, una torta o un huarache. El primer local abrió en Lavapiés, casi por casualidad, porque era el que entraba en su presupuesto. Y funcionó. Especialmente los domingos, cuando el barrio se llenaba y La Cochinita Loca se convertía en punto de encuentro para quienes buscaban México sin filtros.

ABRIRSE CAMINO EN UN MUNDO DE HOMBRES

Entrar al mercado de la hostelería mexicana en España no fue fácil, y menos siendo mujeres. Atenea lo recuerda con claridad: “Tenías que demostrar el doble. Como jefa te veían como que no ibas a durar mucho.” A eso se sumaba la soledad de emigrar, la falta de compañerismo en un entorno con pocas mujeres y la desconfianza de proveedores que buscaban “al jefe”. “La típica frase: ‘¿Dónde está el jefe?’” Pero no se detuvieron. Sacaron coraje, constancia y orgullo, y hoy no solo dirigen una cadena de restaurantes, sino que han construido equipos donde las mujeres ocupan puestos de responsabilidad, especialmente en cocina. “Las mujeres están echándole muchas ganas en la cocina, porque es un camino muy masculino.”

EMPRENDER SIN ESTAR LISTAS

Ni Carla ni Atenea tenían un camino claro en hostelería cuando empezaron. Carla venía de la cocina, Atenea de un despacho de abogados, trabajando como informática. Pero había algo más fuerte que la experiencia: el amor por México y por su comida. “No surgió un día la idea y decidimos hacerlo. Fue algo que se fue construyendo.” De ese proceso nacen también los consejos que hoy dan a otras mujeres: “Tener la visión clara, hablar las cuentas desde el principio, tener conversaciones incómodas y no limitarse.” “No hay que tener miedo para emprender. Aunque te metan miedo, si es lo que te gusta, te llena completamente.”

MUJERES CHINGONAS, COMUNIDAD Y RESILIENCIA

Entrar al mercado de la hostelería mexicana en España no fue fácil, y menos siendo mujeres. Atenea lo recuerda con claridad: “Tenías que demostrar el doble. Como jefa te veían como que no ibas a durar mucho.” A eso se sumaba la soledad de emigrar, la falta de compañerismo en un entorno con pocas mujeres y la desconfianza de proveedores que buscaban “al jefe”. “La típica frase: ‘¿Dónde está el jefe?’” Pero no se detuvieron. Sacaron coraje, constancia y orgullo, y hoy no solo dirigen una cadena de restaurantes, sino que han construido equipos donde las mujeres ocupan puestos de responsabilidad, especialmente en cocina. “Las mujeres están echándole muchas ganas en la cocina, porque es un camino muy masculino.”

RECETAS QUE SE REINVENTAN

Aunque su expansión fue rápida, ahora su objetivo es consolidar, organizar y fortalecer la base para crecer con más estructura. Pero eso no significa quedarse quietas. En el horizonte están nuevos platillos: tlayudas, tamales, sabores que estuvieron antes y que ahora quieren recuperar, aun con la locura que implica un bufet. Y, por supuesto, el brindis nunca falta. Mezcal siempre. Unión es uno de sus favoritos. El cóctel se llama Beso de Mezcal y se bebe mejor en La Cochinita Loca, donde cada plato, cada sonrisa y cada historia sabe a México.

MUJERES CHINGONAS, COMUNIDAD Y RESILIENCIA

Aunque su expansión fue rápida, ahora su objetivo es consolidar, organizar y fortalecer la base para crecer con más estructura. Pero eso no significa quedarse quietas. En el horizonte están nuevos platillos: tlayudas, tamales, sabores que estuvieron antes y que ahora quieren recuperar, aun con la locura que implica un bufet. Y, por supuesto, el brindis nunca falta. Mezcal siempre. Unión es uno de sus favoritos. El cóctel se llama Beso de Mezcal y se bebe mejor en La Cochinita Loca, donde cada plato, cada sonrisa y cada historia sabe a México.