Un bufet mexicano hecho pormujeres chingonas

Cuando el Caribe mexicano encontró su hogar en Madrid

MOISÉS OVANDO

Gerente de Chambao.

Basta cruzar sus puertas para entender que no se trata únicamente de un restaurante. La luz tenue, la música que aparece cuando menos la esperas, el sonido de una guitarra española, la coctelería cuidada al detalle y una cocina que mira tanto a México como al Mediterráneo crean una experiencia difícil de etiquetar.

Quizá por eso resulta tan interesante escuchar a quien ha vivido esta historia desde dentro. Moisés Ovando, gerente de Chambao Madrid, nació en Tuxpan, Veracruz. A los 14 años llegó a Cancún, una ciudad que terminaría moldeando gran parte de su identidad.

"Cancún es una ciudad multicultural. Hay gente de todas partes del mundo y eso termina formando parte de quién eres", recuerda. Y esa mezcla de culturas, sabores y formas de entender la hospitalidad es precisamente lo que hoy define a Chambao.

DEL CARIBE MEXICANO A MADRID

La historia de Chambao comenzó en Tulum.

Mucho antes de que Madrid conociera el concepto, el proyecto ya había conquistado algunos de los destinos más importantes de México: Tulum, Cancún, Ciudad de México y Los Cabos.

Hace tres años y medio, el grupo decidió dar el salto a España. Lo que no imaginaban era que gran parte de su éxito inicial vendría de un fenómeno tan emocional como inesperado.

"Muchos de nuestros clientes en Madrid ya nos conocían de sus viajes a Riviera Maya, Cancún o Tulum", explica Moisés.

Aquellos turistas que alguna vez cenaron frente al Caribe mexicano encontraron en Madrid una especie de reencuentro.

Cuando Moisés habla de Chambao, no habla solamente de gastronomía. Habla de emociones, habla de experiencias, habla de momentos.

El concepto que define a Chambao es lo que ellos llaman Ultra High End Entertainment Restaurant. Puede sonar complejo, pero en realidad es bastante sencillo.

Se trata de estimular todos los sentidos al mismo tiempo. "Queremos que mientras cenas siempre esté sucediendo algo", cuenta. La iluminación cambia. Aparece una guitarra. Más tarde un violín. Después un DJ.

La música no es un acompañamiento. Es parte del menú.

MÉXICO TAMBIÉN ES ALTA GASTRONOMÍA

Durante muchos años, la gastronomía mexicana en Europa estuvo asociada casi exclusivamente a tacos, margaritas y propuestas informales.

Hoy la realidad es otra y Chambao forma parte de ese cambio. Ubicado en una de las zonas más competitivas de Madrid, el restaurante se ha convertido en una ventana para mostrar una cara distinta de México. Una más sofisticada, más contemporánea y ambiciosa.

"Hay gente que nos dice que siente orgullo al ver que un restaurante mexicano está demostrando en Madrid que México también se cocina en alta gama", cuenta Moisés.

Aunque Chambao nació en el Caribe mexicano, siempre ha mantenido una conversación abierta con España.

Mucho antes de abrir en Madrid ya incorporaban elementos españoles en sus restaurantes mexicanos. Jamón cortado en mesa, croquetas reinterpretadas con langosta caribeña, tacos elaborados con cortes populares en España.

Incluso hoy, en Madrid, la guitarra española sigue siendo protagonista de la experiencia nocturna.

EL TEQUILA TAMBIÉN HA CAMBIADO

La transformación no solo se percibe en la gastronomía, también en la barra.

Moisés recuerda que, durante años, cuando alguien en Europa pensaba en tequila, la conversación era limitada.

Hoy es diferente. "El tequila ya no se percibe como un destilado para tomar de un solo trago", afirma.

En la barra de Chambao, podemos encontrar una gran variedad de destilados artesanales como mezcal, raicilla y sotol, pero el tequila premium sobresale, encontrando al favorito últimamente, Tequila Don Ramón, que junto a los demás destilados mexicanos ocupan un lugar protagonista. No como una moda, sino como una expresión auténtica de México.

Chambao no llegó a Madrid para replicar un restaurante exitoso, llegó para compartir una forma de entender la hospitalidad.

Una donde la gastronomía convive con la música, donde la experiencia importa tanto como el producto y donde México se presenta al mundo con orgullo, sofisticación y personalidad propia

"EL TEQUILA YA NO SE VE COMO UN SHOT; HOY LOS EUROPEOS QUIEREN CONOCER SU HISTORIA, SUS EXPRESIONES Y SU CALIDAD."